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SISTEMA SOLAR
 
El sistema Tierra-Luna
Ing. Edgar Castro Bathen
Director de la Asociación Astronómica de Guatemala

La Tierra es el tercer planeta del Sistema Solar. Tiene un único satélite llamado Luna, el cual mide aproximadamente 1/4 de su diámetro. Debido al considerable tamaño de este satélite, se considera el conjunto como un sistema de dos planetas, denominándose sistema Tierra-Luna. El sistema completo gira a su vez alrededor del Sol, a una distancia media de 150 millones de kilómetros, dando una vuelta completa cada 365 días y 6 horas. Esta es la duración del año terrestre. En el transcurso de dicha trayectoria, la Tierra y la Luna van moviéndose alrededor de un punto de equilibrio, llamado baricentro, el cual constituye el centro de masa del sistema. Curiosamente, el baricentro está localizado dentro de la Tierra, a 1707 kilómetros bajo su superficie. El baricentro no es fijo, se mueve siguiendo a la Luna y varía de profundidad con el perigeo y el apogeo. En realidad, es el baricentro el que orbita alrededor del Sol, balanceando el sistema.

Orbita de la Luna

Además del ciclo del sistema como unidad, la Luna (que también debe su nombre a los romanos) gira alrededor de la Tierra en un período de 27 días 7 horas 43 minutos, que se conoce como revolución sideral. Este período es exactamente igual al que se tarda en dar una vuelta completa sobre su eje, produciendo la acción de que en todo momento la Luna presente el mismo lado hacia la Tierra (rotación sincrónica). Esto explica porqué siempre vemos la misma cara de la Luna y nunca la cara oculta. Vale la pena decir que la cara oculta se conoce bien, gracias a las fotografías que han tomado varias misiones espaciales, las cuales han servido para levantar mapas muy detallados de la misma. El período de revolución sideral no debe confundirse con el mes sinódico, que es de 29 días 12 horas 44 minutos y consiste en el tiempo que tarda la Luna en completar su ciclo de fases.

La órbita de la Luna es una elipse con la Tierra en uno de sus focos, lo que hace que existan dos puntos importantes en su movimiento: a) el perigeo, que es el punto más cercano a la Tierra y b) el apogeo, que es el punto más alejado de la Tierra. En el perigeo la distancia Tierra-Luna llega a ser de 360,000 km y en el apogeo sube a 405,000 km. La distancia media es de 385,000 km.

Eclipses

El plano de la órbita de la Luna está inclinado 5° con respecto a la ecliptica. Debido a esta pequeña inclinación, los tres astros (Sol-Tierra-Luna) no coinciden siempre y los eclipses no se dan todos los meses. Solamente se dan cuando la Tierra y el Sol coinciden con la línea de los nodos de la órbita lunar.

Influencia de la Luna en la Tierra

La Luna ejerce una gran influencia sobre la Tierra. Su atracción gravitacional, es tan fuerte, que levanta el mar, produciendo las mareas. También levanta la tierra, pero es menos notable. La Luna ha jugó un papel muy importante en el desarrollo de la vida sobre la Tierra. Gracias a las mareas, la vida pudo salir del mar y distribuírse. La Luna también fue la causante de que el día en la Tierra dure 24 horas, ya que antes duraba menos, pero por su influencia, la Tierra ha ido frenando poco a poco su velocidad de rotación y se sabe que dentro de millones de años, el día será de 26 a 30 horas. La rotación determinó la velocidad de los vientos, la compresión del magma interno, que a su vez definió la composición de la atmósfera y dicha cadena llevó a la vida. Sin la Luna no habría podido existir la vida en la Tierra. En el calendario, la Luna determinó la invención de la semana, pues son 7 los días que tarda en cambiar de una fase a otra. También la palabra mes viene de "mensis", que significa Luna.

Diferencias entre la Tierra y la Luna

A pesar de ser tan cercanas, la Tierra y la Luna son completamente distintas. La Tierra tiene una atmósfera que la envuelve y protege, formada por nitrógeno (78%), oxígeno(21%), y otros gases(1%). El oxígeno en la atmósfera terrestre se debe básicamente a procesos realizados por seres vivos (bacterias, algas, plancton, plantas, etc) y es mantenido por ellos. Si no hubiese vida, no habría oxígeno libre en nuestra atmósfera. La Luna, por el contrario, no tiene atmósfera. Está completamente al descubierto. Por eso podemos ver centenares de cráteres en su superficie, ya que no cuenta con ninguna protección.

La Tierra es el único planeta del Sistema Solar que tiene agua, factor clave para la vida (véase La historia de la Tierra, Prensa Libre del 10 de Mayo de 1996, pag. 44). En la Luna no hay agua, pero los datos enviados por la nave Clementine en 1994, indican que hay posibilidades de encontrar hielo en los cráteres localizados en los polos.

Origen de la Luna

El origen de la Luna todavía permanece en el misterio, pues aún no hay una teoría convincente. La hipótesis más aceptada hasta ahora, sostiene que la Luna se formó a consecuencia de un impacto cósmico de la Tierra con un cuerpo muy grande, en los inicios del Sistema Solar. Sin embargo, el análisis de las rocas lunares, traídas por los astronautas a la Tierra, muestra que la composición de las rocas lunares es muy distinta a de las rocas terrestres, lo cual parece estar en contraposición con esta teoría.